Para mi son importantes las tradiciones. Creo que, en la mayoría de las ocasiones, sirven para unir a la familia o a las personas que las celebran juntas. Cuando llega una fecha determinada, si yo hacía alguna cosa especial cuando era pequeña, lo recuerdo con cariño. Quiero que a Núria le pase lo mismo, por eso, aunque esté cansada, no quiero dejar pasar ni una ocasión para dejar de celebrar nada con ella. Con esa intención ayer me arremangué y nos pusimos manos a la obra en la cocina, vaciando una calabaza pequeñita que había comprado en el mercado y haciendo panellets (bueno, ella solo comiendo piñones, porque no había manera de que quisiera tocar la masa para hacer bolitas).
Varié la
receta de los panellets del año pasado, adaptándome a las existencias que tenía en casa, y debo decir que me llevé una grata sorpresa, porque me gustaron muchísimo más.
Nueva receta de panellets (20 unidades aprox.)
Ingredientes:125g de almendra cruda molida
125g de azúcarRalladura de limón
1 huevo
1 patata mediana
Piñones y/o almendra picada
1. Separamos la clara de la yema del huevo y reservamos
2. Hervimos la patata. Cuando esté hervida, quitarle la piel y machacarla.
3. Mezclar la almendra cruda molida, con el azúcar, la patata machada, la yema de huevo y la ralladura de limón.
4. Una vez hecha la mezcla, ya se pueden preparar los panellets: hacer una bola del tamaño que nos gusté, y rebozarla en los piñones o en la almendra picada (en la foto, los panellets antes de incorporarlos en el horno)

5. Cuando los tengamos todos preparados en una bandeja para el horno, huntar la clara del huevo con un pincel para que se doren al ponerlos al horno.
6. Con el horno previamente calentado a 170 grados, meter los panellets y dejar unos 9/10 minutos.
Después de hacerlos, por la tarde asamos unas cuantas castañas y celebramos la fiesta junto al resto de familia.... como ya he dicho, una buena ocasión para estar todos juntos.
Por cierto, aquell@s que querais preparar una calabaza para el año que viene, os explico como la hicimos nosotros: hicimos un agujero con un cuchillo en la parte de arriba, suficientemente grande para que nos cupiera la mano, y la fuimos vaciando con una cuchara (separando después la pulpa de las pipas). Una vez vacía, ya pudimos cortarla con el cuchillo para hacerle los ojos y la boca. Por la noche, encendimos una velita que colocamos en su interior y quedaba así de bonita:

Por cierto, como aquí en casa, no se tira nada, la pulpa la aprovechamos para hacer una crema de calabaza y coco (buenísima), y las pipas las tiramos, porque al ser una calabaza pequeña, no eran suficientemente grandes, pero me consta que mucha gente las asa en el horno o microondas con un poquito de aceite y sal y quedan buenísimas.
Espero que tod@s tuvierais una buena fiesta.